top of page

El Pensar como experiencia superior dentro de la experiencia

7 nov 2016
4 min de lectura

Somos sujetos sólo porque pensamos, no pensamos porque somos sujetos.

Consideraciones y respuestas a las preguntas del post: La experiencia pura.

  1. Sencillamente, todo lo que yo hago es abrir los ojos. Todo lo demás sucede sin mi intervención, no tengo ninguna influencia sobre ello. Debo abrir los ojos para ver el rojo, lo que hago es que me expongo.

  2. Para que el color rojo siga allí en el exterior, para que el contenido de la experiencia se siga produciendo yo no participo en nada en su devenir. Tengo un órgano, el ojo, en el que está presente una parte de mi yo como en todos los demás sentidos. El rojo está allí, ni dentro ni fuera, sino allí, y mi conciencia está unida a el, yo lo único que hago es que percibo.

  3. Allí fuera debe haber algo absolutamente especifico que produzca el rojo y no el amarillo o azul. Este hecho es independiente de la posible subjetividad de la percepción para captar un color u otro[1]. Hay algo allí fuera que lo produce para que la impresión sea del rojo y no del amarillo. Yo no participo en su producción.


La primera forma en que el mundo se nos aparece es en la percepción de los sentidos. Olores, colores, sonidos se nos presentan llenos de fuerza acercándose como algo acabado y en cuya génesis no nos sentimos participes en absoluto. Lo único que podemos hacer es contemplar esta multiplicidad de impulsos que se nos presentan.




La experiencia pura del pensar[2].


Hagamos ahora la misma experiencia, tomando esta vez el fenómeno que se presenta en el pensar. Coloquemos ahora en nuestro campo de observación con la misma disposición investigadora un concepto cualquiera, por ejemplo, “lo grande”. Igual que en la experiencia anterior con el color, también es esencial que lo miremos por nosotros mismos, colocándolo delante de nuestra consciencia como a los demás objetos de la experiencia y observar lo que sucede. Tratemos del mismo modo de describirlo y responder a 3 preguntas análogas al anterior ejercicio:


  1. ¿Qué es lo que sucede para que el concepto “lo grande”, como experiencia, esté allí?

  2. ¿Qué es lo que tiene que suceder para que el concepto “lo grande” se lleve a cabo?

  3. ¿Qué es lo que sucede para que esté allí “lo grande” y no “lo pequeño”?


¿Qué es lo que ha sucedido en este caso y que puedo decir si lo comparo con el anterior?


1.- En su primera aparición se trata igualmente de una percepción. Si en el caso del color tenía que exponer el ojo para que “el rojo” esté allí, en el caso de la aparición del pensamiento “lo grande” debo exponer mi conciencia. En un caso abro el ojo, en el otro despierto mi conciencia.


2.- Una vez presente en la conciencia el concepto, el proceso sigue de una manera muy diferente tras captarlo. Nada se queda parado, y todo sigue: lo entiendo, lo comprendo, lo penetro, lo toco, lo elaboro, lo recreo. Inmediatamente sé que “lo grande” sólo lo es por que no es “lo pequeño”. La conciencia no sólo lo capta, sino que lo comprende totalmente y lo recrea. Sólo aparentemente el concepto es completo en su primera aparición, y desde el principio tiende al movimiento. Para que el rojo siga allí basta con mantener el ojo abierto y mi organización hace el resto del proceso, el resultado está acabado. En el caso del concepto la palabra sólo ha sido un medio para captar el concepto, pero este no entra en la conciencia acabado. Para que el concepto “lo grande” se leve a cabo, debo ponerme activo, debo pensar.


3.- La percepción del rojo no me exige el amarillo, en cambio el concepto “grande” reclama a “pequeño”. Aquí podemos constatar que si bien la captación es subjetiva, ocurre en mi consciencia, algo se objetiva y son los conceptos mismos que me incitan a hacerlo. Este es un descubrimiento notable e importantísimo:

- el elemento subjetivo sólo se refiere al hecho que deba retener el pensamiento en mi conciencia, pero el concepto actúa por si mismo y lo que yo debo producir pensando, depende sólo del contenido de estos y por lo tanto es objetivo. Lo esencial es que no sólo es necesaria la exposición, y la percepción, como en el caso anterior sino que debemos producir el concepto para que pase algo.


No hay nada que conozcamos en el mundo mejor que nuestros pensamientos. La transparente claridad con la que el mundo de nuestros pensamientos se halla presente en nuestra conciencia nos permite constatar su objetividad. Conocemos perfectamente la naturaleza de los elementos que tenemos que vincular y por lo tanto no necesitamos ninguna coacción interior para hacerlo. Todo se basa en la comprensión de la esencia íntima de los pensamientos. Es impensable que uno colabore en la producción del fenómeno pensante sin que parta del núcleo esencial de las cosas. Sólo de esta manera podemos recrear su forma de manifestarse. Como lo expresó Rudolf Steiner en su Filosofía de la Libertad, la categoría de sujeto nos lo puede dar exclusivamente el pensar.


Somos sujetos sólo porque pensamos, no pensamos porque somos sujetos.


La observación con toda claridad en el caso del pensar del elemento subjetivo y sobretodo de aquello que en el es objetivo, es una de las más importantes cuestiones para la ciencia del conocimiento.


Hemos de imaginarnos dos cosas: por un lado que nosotros activamente hacemos que aparezca el mundo de las ideas, y por otro que eso que traemos a la existencia mediante nuestra actividad, se basa en sus propios leyes[3].



[1] La actual explicación fisiológica de las percepciones (subjetivismo perceptivo) sostiene que estas son producidas por una modificación de nuestros órganos de percepción, como por ejemplo la visión de colores al producirse una presión sobre el globo ocular, y no necesariamente una producción especifica que captamos como color, calor o sonido.

[2] Clases de epistemología impartidas por Dr. Friedrich Benesh, posteriormente dados a conocer y practicados en las reuniones de la Fundación Círculo de Arte Social por Jaime Padró.

[3] Teoría del conocimiento. –Rudolf Steiner

Comentarios


Entradas destacadas
Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
Síguenos
bottom of page